miércoles, abril 04, 2007

Sonia Pierre fue declarada en Villa Altagracia por su padrino Ramón



Miguel Rodriguez

BATEY LECHERÍA, Villa Altagracia.- Desde que era una niña, Sonia Pierre se impuso como meta el que sus padres, hermanos y compatriotas tuvieran un futuro más prometedor, revelaron sus parientes.

En su niñez jugaba con sus amiguitos, pero además y a diferencia de ellos se inmiscuía en asuntos sociales, todavía recuerdan sus amigos y familiares.

“Desde chiquitica Sonia decía que tenía que llegar a algo. Decía que aunque no tenía padre iba a ver cómo Dios la ayudaba para seguir pa’lante y cuando veía los aviones que pasaban por el cielo, decía que en uno de esos se montaría ella y era como un sueño”, recuerda su hermana mayor Anita Teodoro Pierre.

Por sus planteamientos, todos la veían como una niña muy madura y que también alcanzaría sus metas. Nunca puso peros cuando debía desempeñar un trabajo por duro que este fuera, recuerdan.

En especial, recuerdan sus amigos, siempre tuvo presente a sus padres y hermanos, quienes vivían en uno de los cubículos de un barracón que antes era utilizado para ordeñar las vacas del dictador Rafael Trujillo.

Anita narró que su hermana tenía tantas ganas de superarse que a la edad de siete años empezó a trabajar en una casa de familia en el batey y lo que ganaba lo destinaba a su familia.

“Poco después de empezar ese trabajo, aquí llegaron unas personas de la Capital buscando convencer a algunas madres para que les permitieran llevarse a algunas muchachitas para ponerlas a trabajar en sus casas. Ella vino corriendo y siendo tan pequeña le dijo a mi mamá que se iba con una de las familias y se fue”, contó Anita.

La madre, María Carmen Pierre, en principio no quiso aceptarlo, dijo Anita, porque no sabía qué podían hacer esas personas extrañas con su hija.

Anita explicó que Sonia, con gran entusiasmo convenció a su madre de que no le pasaría nada malo y le adelantó que cuando volviera al batey no la iban a reconocer por el cambio que daría.

“Mi madre se puso nerviosa por la decisión de mi hermana, pero aceptó aunque luego pasó dos meses desesperada, casi sin poder comer, esperando tener noticias de Sonia y mirando hacia la carretera, hasta que un día llegó Sonia vestida de felicidad y la abrazó una y otra vez con fuerza diciéndole: mamá, yo estoy muy bien allá. Estoy estudiando en un colegio. Hago oficios y como tres veces al día”, agregó.

Ese fue el principio para que Sonia, quien preside el Movimiento de Mujeres Dominico Haitianas (MUDHA), pudiera realizar sus sueños.

Anita reveló que cuando vio partir a su hermana, se sintió feliz, porque era la única oportunidad que le daba la vida para que ayudara a sus familiares.

Buscó superarse
De los diez hermanos, ella fue la única que pudo superarse, pues en el batey Lechería la escuela era un cuartito de un barracón y cuando este era ocupado por personas que llegaban a trabajar, las clases se daban debajo de una mata de javilla o se suspendían.

Anita, quien dijo no recordar detalles de la familia que se llevó a su hermana a los siete años, expresó que Sonia vivió con ellos hasta que se hizo una señorita y decidió irse a vivir con otras personas luego de que la señora de la casa se fue del país. En ese nuevo hogar desempeñó las mismas tareas, pero nunca se alejó de los estudios.

“Ella venía aquí y le decía a mi mamá que ella estaba en un curso muy alto. Que ella iba a seguir estudiando y iba a llegar a algo en la vida. Cuando conoció a su esposo, lo trajo aquí y nos lo presentó y se casaron aquí también”, agregó.

Recuerda que en el batey Lechería impartía clases una señora conocida como la profesora Estela, la cual fue trasladada al batey 43 y la sustituta desde que llegó anuló la lista de las señoritas y dio prioridad a los niños.

“Mi hermana siempre fue muy inteligente. Siempre estaba metida en las huelgas de los trabajadores y en cualquier reunión donde había noticias. Ella participaba y escuchaba atenta todo lo que se trataba”, agregó.

Origen
Sonia Pierre es hija de los señores María Carmen Pierre y André Cofidan (fallecido), inmigrantes que llegaron al país en el año 1957 procedentes de Jacmel, Haití.

DATOS
Nació en el año 1963 en el hospital del Instituto Dominicano de Seguros Sociales de Villa Altagracia y fue declarada en la oficialía Civil de ese municipio por su padrino, Ramón Jean, quien asumió la responsabilidad tras la muerte súbita de su padre, quien falleció camino al centro asistencial de una fiebre alta, estando su esposa parida de Sonia.

Carmela Adames, quien llegó al Batey Lechería desde la zona fronteriza en el año 1963, dice que Sonia Pierre es como su madre. “Ella ha hecho muchas cosas para mí. Si tengo hambre me manda comida, si no tengo ropa me da ropa, me protege y hasta una cama me regaló porque yo no tenía en qué dormir”, destacó. Dijo que Sonia se ha ganado el cariño de los lugareños, porque es una persona caritativa y siempre ha luchado por el bien de los que menos pueden.

HABLA LA MADRE
María Carmen Pierre, su madre, prefirió conversar en creole utilizando a una de sus hijas como traductora, porque habla muy poco el idioma español. Explicó que llegó al país convencida por una comadre, quien la motivó diciéndole que aquí había mejor futuro y condiciones de vida.

Citó que era muy joven y sólo había procreado a su hijo Salvón Pierre y junto a su esposo de inmediato fue contratada por el gobierno de Rafael Leonidas Trujillo para picar y sembrar caña.

Su hija Anita explicó que para esa época a los inmigrantes haitianos le daban un carnet de identidad, con el cual iban a las oficialías civiles y podían darles nombres y apellidos a sus hijos sin inconvenientes.

“Yo trabajé muy duro para criar a mis hijos, pero me sentía bien porque conseguíamos para mantener la familia. Yo picaba caña, jalaba azada, cortaba yerba, entre otras jornadas para mantener mis hijos. Yo trabajé como un hombre”, dijo María.

Cuando llegó al batey Lechería no había casas, dijo, sino un barracón que era utilizado anteriormente para meter las vacas de Trujillo que iban a ser ordeñadas. Dijo que es en la actualidad la única fundadora que queda viva en batey Lechería y que las 30 familias que habitan en el lugar son el fruto de su descendencia.

Tiene 40 nietos y 27 bisnietos procreados por sus 10 hijos, uno de los cuales vive en Haití junto a su esposa y sus cuatro retoños. De sus hijos, ocho viven en el batey y Sonia en Santo Domingo junto a su esposo y cuatro hijos.

Doña María recuerda que los braceros que fueron llegando hicieron pequeñas viviendas de tabla de palma, pero hoy es un habitacional donde viven dignamente, fruto del trabajo social que hizo Sonia con apoyo de organismos internacionales y el gobierno local que construyó 33 viviendas, convirtió los barracones en casas y reparó las que estaban en mal estado.

Por estos aportes los lugareños ven a Sonia como a una madre, pues aseguran que si no hubiera sido por su lucha, vivieran como otros haitianos y descendientes de haitianos en otros bateyes del país.

Dijeron que se consideran con suerte de vivir sin ratones, cucarachas, aguas cloacales en sus patios, y porque disponen de un parque, un área común para realizar actividades.

El padre de crianza de Sonia es Metil Noel, conocido como curandero en la zona, quien con sus curiosidades atrae a decenas de personas que van cada semana a indagar en su futuro o darse un baño de suerte.

Sus hermanos son Salvón, Julio Noel, Marcelo Casimil, Samiel, Danil, Sunancia Noel, Ismania, Teresa y Anita Teodoro.

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